El patrón oro
A partir de 1870 las principales potencias comerciales abandonaron rápidamente los patrones plata y se pasaron al patrón oro. Este paso facilitó la creación y el funcionamiento de un sistema monetario internacional de pagos de patrón oro. Había tres tipos de países: en primer lugar, los que adoptaron el patrón oro y por lo tanto tanto las reservas como la circulación estaban formadas por oro; en segundo lugar, los países que tenían o bien las reservas o la circulación formada por oro; y finalmente, los países como India que no adoptaron el patrón oro, es decir, tanto la circulación como las reservas estaban formadas por divisas o monedas de reserva.
Anteriormente, con la ley de Gresham, la moneda de plata desapareció de la circulación. Para evitar su desaparición total de la circulación las monedas de plata se acuñaron con un peso inferior al legalmente establecido. Como consecuéncia, en 1774 se podían rechazar los pagos en plata por cantidades superiores a las 25 libras. La adopción legal del patrón oro se produjo el 1816 el contenido en oro de la libra se mantuvo fijada por Newton y sólo se podían pagar en plata cantidades inferiores a dos libras.
Dos hechos que abarataron aún mas la plata fueron el descubrimiento de nuevas minas (1859) de plata y la adopción del electrolítico de refinado de la plata (1868). El resultado de dichos hechos fue el desajuste entre el valor monetario y el valor de mercado. Sin embargo, el último factor de salida hacia el abandono de los patrones plata lo dio Alemania tras la guerra franco – prusiana (1871) aprovechando la fuerte indemnización de guerra fijada en 5.000 millones de francos oro que Francia pagó a Alemania. Por lo tanto, el país indemnizado substituyó la antigua moneda de plata por la moneda de oro vendiendo una gran cantidad de plata a cambio de oro en los mercados internacionales. Dicha sobreoferta hizo hundir más el precio de la plata de modo que los demás países se apresuraron a pasar al patrón oro.
Opinión personal
La adopción de la moneda de oro como medio de pago provocó la desaparición casi total del patrón plata. Se empezaron a crear monedas de plata de menor peso que el legalmente establecido y este hecho dificultó la credibilidad de la moneda de plata. Por lo tanto, se hizo evidente la necesidad de pasar totalmente del patrón plata al patrón oro y ejecutar tanto las reservas como la circulación en oro.
El paso del patrón plata al patrón oro significó un sistema monometálico para la mayoría de los países desarrollados que facilitó el comercio internacional y supuso una facilidad de entendimiento sobre los precios entre dichos países una vez establecido el precio real de los objetos valorados en oro. Por lo tanto, la desaparición de sistemas bimetálicos era un hecho favorable y conveniente que proporcionaba más ventajas que inconvenientes y por lo tanto menos desajustes entre el mercado y el valor monetario y una moneda de credibilidad total.
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